PARTIDO JUSTICIALISTA DOLORES

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

¿Dónde está la verdadera democracia?


En medio de tanta malaria viral –que también expresa las miserias humanas del “modelo K” - este lavaje de manos democrático parece una bendición divina. La construcción de un nuevo modelo en serio, reclama mucha más humanidad que una mera declamación de derechos humanos.
Que se haya escrito todo esto y mucho más por periodistas que realmente hace años están en ese tan sagrado deber de informar  -no de destilar odio- y comparar lo de un dictador como Videla con personas que han gobernado y siguen gobernando por lo que la urnas dijeron. Leer:  “Así como el siniestro dictador Jorge Videla pretendía explicar que un  desaparecido no estaba ni muerto ni vivo, sino sólo desaparecido, el resultado de las urnas el domingo pasado mostró la foto del fin del llamado “modelo” kirchnerista. Que no está vivo ni muerto. Está desaparecido Significa  un golpe moral para el que hoy no estaba preparado. Realmente,  encontrarme con semejante artículo escrito con un odio y un rencor que deja traslucir las ganas de golpe y sangre que se tiene, no solamente me asusta por la  persona que lo escribe, lo que me asusta más todavía es que los partidos políticos no digan nada, que acepten sin decir nada lo que se dice en ese artículo.¿ No será que estamos muy cerca de que pase lo que esta sucediendo en Honduras? donde, como todos sabemos, fue destituido el presidente por un golpe totalmente atípico y que se pretende justificar.
Si hablamos de democracia no puede ser que tratemos a las personas y menos a  un ex presidente de la forma como se lo trata en ese artículo, si yo no pienso igual o no comparto el modelo, tengo que tratar de explicar mi modelo, sobre todo siendo periodista,  discutirlo en la forma que permite el sistema democrático, que no es insultando ni destilando odio y resentimiento. Debemos lograr que la sociedad conozca nuestro pensamiento con altura, con cordura, invitando a la reflexión sana y fundamentada en hechos objetivos, DE FONDO, sin caer en la charlatanería vulgar y subjetiva de “las formas”. ¿No será que no se sabe o ni siquiera se piensa en lo que se quiere, o que, tal vez, el odio y los rencores que trasluce no lo dejen elaborar de modo coherente una idea?


Prof. José Manuel Fernández

 

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